29 abril 2016

Escaleras


No sé por qué pero cuando paseo por pinterest o por instagram se me van los ojos a las imágenes de escaleras. No es que me gusten subirlas y bajarlas. Hay varias metáforas en las que las escaleras representan el crecimiento personal o el esfuerzo por conseguir una meta. A mí sinceramente me gustan por estética.
Las hay literarias, prácticas, pictóricas...




Las hay impresionantes, exóticas, de ensueño. 



También me gustan las que pertenecen al pueblo, las hechas con cariño, tesón e imaginación


Tienen diferente forma y diferente matiz, pero unidas por los años, mis penas, o mis engaños, como sucesión de daños, son escaleras en mí.  Guadalupe del amor

Del brazo tuyo he bajado por lo menos un millón de escaleras y ahora que no estás, cada escalón es un vacío.    Eugenio Montale

08 abril 2016

Detalles para regalar en una boda


Son muchos los preparativos de una boda y aunque no sea el más costoso, los regalitos para agradecer a los invitados su asistencia son un quebradero de cabeza ya que quieres quedar bien y gracias a internet hay mucha oferta (demasiada).
Los que os presento en este post los he preparado yo misma. Son de cristal de Venecia y han quedado muy bonitos. Son superfáciles de hacer ya que no se necesita ni pegamento. Sólo los alfileres (si los encontráis de baño de plata mejor), un adorno que he puesto entre las dos piezas de cristal y un cierre de los pendientes. Todo lo he comprado en Createsse. Para que la sorpresa sea mayor podéis enteraros de qué color llevan vuestras invitadas el vestido y regalárselos del mismo color.






26 marzo 2016

La llamada de lo salvaje


Pero no siempre está solo. Cuando llegan las largas noches de invierno y los lobos siguen a sus presas en los valles más bajos, se le puede ver corriendo a la cabeza de la manada bajo la pálida luz de la luna o el leve resplandor de la aurora boreal, destacando con saltos de gigante sobre sus compañeros, con la garganta henchida cuando entona el canto salvaje del mundo primitivo, el canto de la manada.

Cuando Jack London, conocido también por el Lobo, escribió esta frase supo de inmediato que había terminado su novela. Ni siquiera la revisó. Era la mejor novela que había escrito.
Influido por la obra de Darwin y por la escuela literaria del naturalismo escribió una novela dura, cruel, profunda. Como la vida misma.
Desde el punto de vista literario sigue el arquetipo del mito heroico: el héroe emprende un viaje, se transforma y acaba convirtiéndose en una leyenda.
Podemos disfrutar de la obra en una nueva edición traducida por Rosa Regás. Una novela apta para cualquier edad. Yo para los más jóvenes también recomiendo la adaptación de Anaya, clásicos a medida.

Porque al final lo que siempre nos han dicho que es bueno resulta ser siempre lo mejor.



Nota: Hay que leer la biografía de J. London porque es un novelón en sí misma!!!!