13 abril 2013

Sashiko


El Sashiko es un arte japonés de coser a mano usando un simple cosido o puntada sobre unos patrones.  Los patrones se inspiran en la naturaleza y en caracteres de la lengua escrita y  se prestan fácilmente a los diseños contemporáneos.
El sashiko más tradicional usa como base el tejido de algodón teñido de añil y son especialmente bonitos los kimonos que se exiben en el museo Folk Crafts Museum de Japón.



En The purl bee te explican claramente qué materiales se necesitan y como es el proceso de realización. La belleza del sashiko está en el diseño de la costura y en el modo de ejecutar las puntadas como se explica muy bien en Labores en red. Actualmente este arte se aplica en artículos de decoración y en accesorios. Tienes algunas ideas muy actuales en sashiko stitchers.
Puedes realizar tu propio diseño y para los más novatos hay kits en los que se venden la tela ya impresa con el dibujo, el hilo, agujas e instruciones.





Si quieres darle un toque más moderno puedes mezclar hilos de colores o utilizar una base de otro color.





30 marzo 2013

Los nudos chinos de Suzen Millodot

No se sabe con certeza cuando empezaron a elaborarse los nudos decorativos chinos ya que las telas y los cordones no son tan duraderos como los materiales utilizados en otras artesanías. Se sabe que se usaron cinturones de cuerda anudados ya en 1122 a.C. en la dinastía Chou. Alcanzaron su mayor popularidad durante la dinastía Ching (1644-1911) cuando adornaban ropas, joyas, muebles...A principios del siglo XX estaba muy extendido el pasatiempo de los nudos. Los diseños se inspiraban en los símbolos de felicidad, longevidad, prosperidad.
A mediados de la década de 1970, en Taiwán, varios jóvenes artistas chinos como Lidia Chen o Nelson T.J. Chang vieron la importancia de preservar este arte. Además Wang Chen-Kai, maestro anudador de China, empezó a trabajar en el Museo de Palacion Nacional de Taipei y la Echo Publishing Company de Taipei logró encontrar algunos maestros de la tradición de los nudos que formaron a jóvenes  y anotaron las instrucciones.
Los nudos tradicionales chinos nacieron como meros adornos. Incluyen presillas y ondas para formar diseños intrincados y simbólicos inspirados en la naturaleza, en cuentos populares y en la lengua china.

Libélula



pez


mariposa

Este arte lo descubrí gracias a los libros de Suzen Millodot, una optometrista apasionada de las artes decorativas que cuando residía en Hong Kong encontró allí tantas cuentas, abalorios y piedras semipreciosas que empezó a combinarlas con nudos chinos. En su libro Bisutería con nudos chinos y cuentas, publicado en España por la editorial DRAC nos explica con todo detalle la elaboración de los nudos básicos y nos orienta en la elaboración de collares, pulseras...
Os dejo con algunas de sus creaciones.

 
 Las explicaciones del libro son muy claras y merece la pena tenerlo a mano por si en algún momento nos viene la inspiración.


23 marzo 2013

Anna Karenina, un derroche para los sentidos

Hacía tiempo que no veía una película que me dejara con ganas de más. La última versión de la novela de Tolstòi es un peliculón como los de antes que te tiene enganchado a la pantalla sin poder quitar la vista porque cualquier detalle es imprescindible. El director Joe Wright sorprende con una puesta en escena donde cine y teatro se confunden. Los actores, el vesturario, los decorados, la música, los gestos ...todo forma parte de una coreografía donde el ritmo trepidante te lleva de una historia a otra y donde Anna, la actriz Keira Knightley, brilla con luz propia. El vesturario me ha dejado con la boca abierta, no en balde su su diseñadora de vestuario, Jacqueline Durran se llevó el Oscar. Como necesitaría varias entradas para reproducir los vestidos os voy a dejar con algunas imágenes de las joyas y de algunos de los tocados.
Como veréis en las imágenes que os dejo todo es a lo grande. Las joyas son de la colección de alta joyería de Chanel.






Un complemento imprescidible en la época son los tocados tando de pieles, como los recogidos para las fiestas o los sombreros donde nunca faltan las plumas.